
LOS NUEVOS DESCUBRIMIENTOS GEOGRAFICOS.
Los ideales renacentistas fueron la causa decisiva para aportar un nuevo enfoque al mundo, destruyendo así los antiguos temores y supersticiones en relación con los peligros oceánicos, gracias a su infinita sed y curiosidad. Las aventuras, el riesgo y la audacia para enfrentarse a mundos desconocidos, impulsó los primeros viajes por el Atlántico. Proclamando una visión optimista de la vida, De esta manera, estas ideas contribuyeron a preparar el camino para los grandes descubrimientos.
Así, en los siglos XV y XVI, se amplia de un modo prodigioso el reducido Mundo conocido por el europeo y otras partes del mundo como Asia y África.
Los portugueses encaminaron sus rutas a bordear África para llegar hasta Oriente, mientras que la corona castellana patrocinó el proyecto de Colón que pretendía llegar hasta las Indias navegando. En el fin de su trayectoria, Colón ignoraba que entre Europa y las Indias se hallaba un nuevo continente y que, en realidad, lo que acababa de descubrir, en 1492, era América.
Fueron varias las causas que impulsaron a castellanos y portugueses a embarcarse en arriesgadas e inciertas empresas marítimas. En principio, de carácter económico: la necesidad de una expansión económica debido al aumento de la población, la búsqueda de materias primas y de nuevos mercados, la falta de oro y metales preciosos que se estaban agotando en las minas europeas y el deseo de conseguir más baratas las especias y otros productos venidos del Lejano Oriente.
Los ideales renacentistas fueron la causa decisiva para aportar un nuevo enfoque al mundo, destruyendo así los antiguos temores y supersticiones en relación con los peligros oceánicos, gracias a su infinita sed y curiosidad. Las aventuras, el riesgo y la audacia para enfrentarse a mundos desconocidos, impulsó los primeros viajes por el Atlántico. Proclamando una visión optimista de la vida, De esta manera, estas ideas contribuyeron a preparar el camino para los grandes descubrimientos.
Así, en los siglos XV y XVI, se amplia de un modo prodigioso el reducido Mundo conocido por el europeo y otras partes del mundo como Asia y África.
Los portugueses encaminaron sus rutas a bordear África para llegar hasta Oriente, mientras que la corona castellana patrocinó el proyecto de Colón que pretendía llegar hasta las Indias navegando. En el fin de su trayectoria, Colón ignoraba que entre Europa y las Indias se hallaba un nuevo continente y que, en realidad, lo que acababa de descubrir, en 1492, era América.
Fueron varias las causas que impulsaron a castellanos y portugueses a embarcarse en arriesgadas e inciertas empresas marítimas. En principio, de carácter económico: la necesidad de una expansión económica debido al aumento de la población, la búsqueda de materias primas y de nuevos mercados, la falta de oro y metales preciosos que se estaban agotando en las minas europeas y el deseo de conseguir más baratas las especias y otros productos venidos del Lejano Oriente.
Desde entonces, la monarquía financió los viajes descubridores para aumentar las riquezas de sus estados, para ello, explotaron la mano de obra nativa para labores mineras y agrícolas, y al saqueo de las riquezas de los imperios aborígenes. Con la llegada a Europa de gran cantidad de metales preciosos (oro y plata), la ruta marítima atlántica se convierte en la principal ruta marítima desbancando al mediterráneo y además, se va a producir un intercambio de productos puesto que nos traeremos patatas, maíz, cacao, y a cambio le llevaremos trigo, olivo, caña de azúcar, caballo.
En consecuencia, los descubrimientos trajeron consigo consecuencias de inversa índole como el perfeccionamiento de los mapas y las cartas de navegación, la difusión de la cultura europea, así como también el mestizaje racial, la trata de esclavos, la migración blanca a estos lugares y también se les lleva a estos lugares enfermedades sífilis, tuberculosis.
