
Italia, fuente renacentista
Las ciudades del norte se fueron engrandeciendo hasta convertirse en pequeñas pero fuereñas estados independientes entre si. Lo cual trajo consigo que se quebrantara los principios morales de la época medieval (lo inmutable, se pensó que el cambio era algo sumamente negativo; la desigualdad entre sociedades, mientras el rico es noble, el pobre es deplorable, como por ejemplo).
Es más, la prosperidad y el mecenazgo favoreció el desarrollo literario y artístico, que cada príncipe inició lujosas construcciones y protegió a los artistas, poetas y escritores.
La oligarquía que vivió Italia, en especial la ciudad de Florencia durante el siglo XV, se debe a que se encontraba bajo la dirección de un grupo de grandes empresarios, una enriquecida familia de banqueros muy reconocida por el medio florentino, los Médicis. A ellos se los conocía con el nombre de mecenas, quienes ayudaron tanto a artistas como a letrados.
Tras un periodo de crisis políticas en Italia, esta, se vuelve un territorio fragmentado en republicas independientes (ciudades-región) que entre cada una de ellas, rivalizaban una importante expansión económica y territorial. La península italiana ofrecía un panorama muy diferente al del Medio Evo, ya no poseía una nobleza feudal, existía la predominación sobre el campo y la servidumbre comenzó a desaparecer.
Las ciudades del norte se fueron engrandeciendo hasta convertirse en pequeñas pero fuereñas estados independientes entre si. Lo cual trajo consigo que se quebrantara los principios morales de la época medieval (lo inmutable, se pensó que el cambio era algo sumamente negativo; la desigualdad entre sociedades, mientras el rico es noble, el pobre es deplorable, como por ejemplo).
Es más, la prosperidad y el mecenazgo favoreció el desarrollo literario y artístico, que cada príncipe inició lujosas construcciones y protegió a los artistas, poetas y escritores.
La oligarquía que vivió Italia, en especial la ciudad de Florencia durante el siglo XV, se debe a que se encontraba bajo la dirección de un grupo de grandes empresarios, una enriquecida familia de banqueros muy reconocida por el medio florentino, los Médicis. A ellos se los conocía con el nombre de mecenas, quienes ayudaron tanto a artistas como a letrados.
