
Grandes oportunidades económicas y culturales
El Mercado Renacentista ha sido considerado como una de las actividades más productivas dentro de la historia de la humanidad. Su ambiente alegórico, junto con sus majestuosos palacios y edificaciones, envuelta de voces y de música festiva, se convierte en el punto de inflexión para recibir alforjas y carretas cargadas de ricos productos y mercaderías traídas desde muy lejos por los comerciantes y artesanos, que buscan comercializar sus bienes y obtener grandes ganancias.
El ambiente es propicio para el espectáculo gracias a las manifestaciones creativas artísticas como el teatro, la música, los malabares y las danzas que permiten crear un entorno acogedor y calido al visitante, estas propuestas son recibidas con admiración por un público goloso de sorpresas y emoción, que las convierte a todas en complemento de la actividad comercial, representada por los puestos que ofrecen infinidad de productos para todos los gustos.
De esta manera, la burguesía adquirió más oportunidades de sobresalir, de superarse, enriquecerse y adquirir importancia social y económica a la vez. Nobles y burgueses impulsaron así la nueva forma de mentalidad europea y disfrutaron de las realizaciones renacentistas.
