
Un nuevo pensamiento y forma de vida nace en el siglo XV, un siglo lleno de cambios y transformaciones en la historia de la humanidad. El hombre desea ampliar sus conocimientos y horizontes, esta colmado de curiosidad por la realidad que lo rodea, por su entorno natural. Siente la necesidad de explorar cosas nuevas. Con esto, el ser abre paso al Renacimiento.
La Era Renacentista fue un periodo de la historia europea brillante y renovadora que comenzó en Italia en el siglo XV, y finaliza en el siglo XVII con el advenimiento de la Edad moderna.
Hay que tener muy en cuenta, que desde los principios de la humanidad, el ser como tal, ha sentido una profunda admiración por el universo, teniendo su figura como medida, tal era la exaltación e idealización de su propia imagen que querían representarlo tal cual era, teniendo como canon: la belleza, la proporción y la armonía.
Siendo así, los artistas del Renacimiento sintieron interés por las antiguas culturas Greco y Roma, creando obras basadas en una previa observación de su entorno visible aplicándolo en sus pinturas y esculturas los principios matemáticos de equilibrio, armonía y perspectiva. Es una era de expansión al conocimiento. Todo en cuanto observan, se encargaban de estudiarlo.
